Cura, potencia y aun así aguanta en la línea.
Un apoyo que no se queda atrás. El Sacerdote trae la magia divina que tu grupo necesita —curación y utilidad— mientras un toque de Guerrero te deja encajar un golpe y aportar en cuerpo a cuerpo cuando no toca curar.
Sacerdote primero, siempre: tu grupo depende de ello. Añade niveles de Guerrero por resistencia. Espíritu para PM, Vitalidad para aguante.
Hechicería oscura que doblega el Abismo a tu voluntad.
Invoca y comanda criaturas que luchan por ti.
Un guerrero de vanguardia que lanza magia entre golpes.